Buenos Aires es una ciudad repleta de librerias... más que repleta, super poblada. Hay muchas en la legendaria calle Corrientes (conocida por ser la Calle de los teatros) que venden libros a precios muy bajos, revistas y ediciones viejas o usadas, y existen miles de librerías comerciales. Además, existen muchisímas librerias especializadas, sobre todo de Ciencias Sociales y humanidades, pero también de medicina o ciencias exactas. Para cualquier lector Buenos Aires es un paraíso, porque además, se pueden sumar la gran cantidad de bibliotecas existentes, de lo que hablaremos en otra ocasión.
En fin, de todas las librerías que existen en Buenos Aires, hay una que se destaca por lo original y hermoso de su locación: la libreria "El Ateneo- Grand Splendid". Montada en un teatro adaptado para funcionar como libreria, está ubicada cerca del centro de la ciudad en Santa Fé 1860 (casi esquina Callao). El Diario inglés The Guardian la nombró la segunda librería más hermosa del mundo. Funcionó como teatro desde 1919 y allí llegó a cantar el mismisímo Gardel, hasta 1926 cuando se convirtió en Cine. Entre sus atributos más bellos se encuentra la cúpula pintada por el italiano Nazareno Orlandi, que representa la paz después de la primera guerra mundial y a la vez, el surgimiento de la tecnología del cine -ya que se puede ver un proyector entre las figuras clásicas-.
En el año 2000 fue reacondicionado para alojar a la librería que actualmente alberga 120 mil titulos, y también CD's y DVD.
Lo más hermoso de la librería es el ambiente. En lo que fuera antiguamente el escenario, ahora hay un café donde se puede leer o tomar algo al son de la música ejecutada en un piano allí ubicado. En los palcos, así como en otros sectores hay butacas para leer. Sí, s epuede ir a la librería y sentarse comodamente a leer; hay gente leyendo hasta en el suelo. Nadie reta a los concurrentes por esta práctica que es una costumbre en esta atípica libreria.
Así que, en tu próxima visita a Buenos Aires no dejés de conocerla y disfrutar el placer de la lectura en un lugar único.



Es precioso. Me encantó estar allí, no pude recorrerlo entero...lamentablemente, iba con otras personas y todas contra el tiempo querían hacer mil cosas. Yo me hubiera quedado allí hasta la noche. Y justo era de esos días que está abierto hasta la medianoche. Pero volveré, lo prometo.
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